Los actuales Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores fijan el año 1.669 como fecha fundacional de la misma. Ignoramos la procedencia de este dato, aunque es una fecha más que probable si nos fijamos en otros ejemplos de fundaciones ocurridas en la misma época. Esta fue una etapa de apogeo del Priorato de Magacela, regido por aquel entonces por Frey Luis Velázquez de Zúñiga, que ocupó la sede prioral desde 1.657 hasta su muerte en 1.674. Este mismo prior fue fundador de otras cofradías villanovenses.

 

La Cofradía posee capilla propia en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en el lado del Evangelio, junto a la puerta de San Pedro. Su construcción debió ser paralela a la capilla anexa, llamada de la Salutación, que posteriormente sirvió de Sagrario y que hoy alberga el retablo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Dicha capilla de la Salutación fue fundada por Pedro Sánchez-Arévalo Torre, Regidor Perpetuo de Villanueva de la Serena, en el año 1.574. Fue derribada por acuerdo de la Junta de Gobierno local, al igual que todas las capillas de este lateral del templo, en marzo de 1.937.

 

A finales del siglo XIX aparece como depositario de los derechos de esta capilla don Miguel de Torres y González de la Laguna, IV Marqués de Torres-Cabrera, quien hizo que los restos de sus padres, don Miguel de Torres-Cabrera y Mayoralgo, III Marqués, y doña Catalina González de la Laguna y Rodríguez de León, fueran enterrados en ella el 26 de octubre de 1.899

 

Posteriormente donó la verja de estilo español que cierra actualmente la capilla y que está coronada por el escudo del marquesado. Un documento conservado en el archivo de la Cofradía así lo atestigua:

 

“…Fue hecha en el año 1928, y por encargo del Sr. Marqués de Torres-Cabrera, el Sr. Pineda fue a Badajoz donde hizo el proyecto. Fue a gusto de su hija que el zócalo tuviera un dibujo análogo al que tiene la verja de la Catedral de Badajoz. Esta verja fue construida en el taller de D. Alfonso Pineda Casado, quien la dirigió. Este taller estaba situado en la calle Jocinillo hoy Salsipuedes. Pesó 53 arrobas y valió 12.500 reales. Está construida de hierro forjado y cincelado con adornos de chapa repujada. Las columnas laterales de la puerta se hicieron de dos ejes de los carros. A petición de la Sra. Presidenta hago esta declaración y obsequio con una foto que se conserva de aquella época.

Firma. Antonio Pineda Casado”.

 

Se tiene conocimiento de la existencia de dos imágenes titulares en la Cofradía, siempre con la misma advocación de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. La primitiva imagen era una talla de vestir de corte clásico y de autor desconocido.

Desconocemos también la antigüedad de esta imagen, aunque los testimonios gráficos que se poseen nos hace pensar en un probable origen decimonónico. Fue destruida en agosto de 1.936, al igual que el archivo de la Cofradía que se custodiaba en el Archivo Parroquial

 

Tras la Guerra Civil, a principios de los años 40, se reconstituye canónicamente la Cofradía auspiciada por el Párroco-Arcipreste D. Juan José Holgado y por el señor Vicente Vacas Iñiguez, quedando adscrita nuevamente a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y ocupando su antigua capilla, que vio reducida sus dimensiones tras el derribo efectuado en 1.937. La primera Junta de Gobierno estaba compuesta por la señora María Casado, actuando como Presidenta, y por las señoras María Josefa Morales-Arce, Elisa Gómez, Agustina Gómez, Adela Lozano y Laura de Guardia.

 

En el año 1.943 es adquirida, por suscripción popular, la actual imagen de la Virgen, obra del escultor e imaginero valenciano Mariano Benlliure y Gil (1.862-1.947).

 

Dicha imagen llegó a la estación de ferrocarril de Villanueva de la Serena, embalada en un cajón y procedente de Madrid, el 25 de Julio de ese mismo año. Para sufragar las 11.000 pesetas que costó la imagen se organizaron colectas populares, rifas y otras actividades como el Baile de la Flor.

 

Como anécdota curiosa citar que fue el propio Benlliure el que abonó el último pago del coste total. La imagen reproduce, con un bello realismo, el sufrimiento contenido de una hermosa mujer de rasgos y facciones muy marcadas. Al parecer el modelo que empleó para la imagen de la Virgen fue una familiar del torero sevillano José Gómez Ortega, conocido popularmente como “Joselito el Gallo”, y que ya le sirvió a Benlliure para modelar a una de las plañideras que acompañan el cortejo fúnebre del torero, muerto en 1.920, en su mausoleo del cementerio sevillano de San Fernando.

 

Desde la refundación de la Cofradía a principios de los años 40, funcionaron de forma conjunta dos secciones, las Damas y los Caballeros de la Virgen, con Juntas de Gobierno y reglas propias cada una, hasta el 22 de Diciembre de 1.988 en que quedan unificadas.

 

Hasta los años 50 la imagen de la Virgen procesionaba en unas pequeñas andas de madera. En esta época se adquiere un paso con respiraderos de filigrana plateados, que es fabricado en los talleres de Villareal en Sevilla, y que es el que se conserva actualmente. Posteriormente se adquirirían el trono, o peana de la Virgen, y el palio. También de la década de los 50 es el magnífico retablo de estilo barroco que se encuentra en la capilla, y que es obra del artista Antonio Martín Martínez de Zafra.

 

En 1.963 es concedida por S.S. el Papa Juan XXIII la Bendición Apostólica a la Cofradía a petición de su Junta de Gobierno y coincidiendo con el XX aniversario de la venida de la imagen titular a la ciudad. Cinco años más tarde, en 1.968, y para conmemorar las Bodas de Plata de la imagen, se organizan otra serie de actos y de mejoras dentro de la Cofradía; así se estrenan ese año 62 brazos de candelería y los 2 faroles de cola del paso de la Virgen, adquiridos en los Talleres de Villareal en Sevilla. Para esta efemérides se encarga una nueva diadema  para la Virgen, que es costeada por suscripción popular y fabricada con piezas de oro donadas para tal fin. Esta diadema es la que luce la Virgen en el Septenario y en las estaciones de penitencia, ya que la que se utiliza habitualmente en capilla es la que lucia la primitiva imagen y que no fue destruida.

 

En ese mismo año de 1.968 la imagen de la Virgen estrena el manto burdeos, bordado también en Sevilla. De esa misma fecha se conserva en el archivo de la Cofradía, un documento de la Casa Herraiz, situada en la calle María de Molina de Madrid, por un pedido de 10kg de tissú rayonné procedente de París y que permanecieron en la aduana del aeropuerto de Barajas esperando las correspondientes licencias de importación. Esta tela se utilizó para confeccionar la túnica blanca que luce la imagen en sus estaciones de penitencia.

 

Durante algo más de treinta años ejerce de Presidenta la señora María Josefa Morales-Arce Márquez de Prado, hasta 1.981 que se hace cargo del gobierno de las Damas de la Virgen la señora María Luisa González Morales-Arce. El último Presidente de los Caballeros de la Virgen, antes de la fusión de las dos secciones en 1.988, fue el señor Ángel Mansilla González, que también fue capataz del paso de la Virgen. Desde esa fecha y hasta la celebración de elecciones ejerció de Hermana Mayor María Luisa González Morales-Arce, actuando como Secretaria Araceli de León Márquez de Prado.

 

En Febrero de 1.991 fueron aprobados, por la Asamblea General de la Cofradía, los Estatutos por los que se rige actualmente la misma y que obedecen a lo fijado por el Estatuto Marco para Hermandades y Cofradías del Obispado de Badajoz dado en 1.986 por Monseñor Antonio Montero Moreno.

 

Desde entonces y hasta la fecha se han celebrado normalmente y como marcan los citados Estatutos diversas Asambleas Generales con carácter Extraordinario para la renovación y elección de cargos de la Junta de Gobierno.

 

En el año 2.000 la Junta de Gobierno inicia un proceso de restauración del patrimonio de la Cofradía, centrándose principalmente en el `paso de la Virgen. Se restauran los respiraderos, el trono, los varales del palio, la candelería, los faroles de cola y las ánforas, todo en los talleres del orfebre cordobés José Morales.

 

Un miembro de la Junta de Gobierno dona un nuevo llamador para el paso adquirido en los Talleres de Villareal en Sevilla. Se encargan unos tacos de plata para dar mayor altura el palio. Se encarga una nueva mesa de paso con trabajaderas a costal que es fabricado por el tallista sevillano Antonio Ibáñez Valles en el año 2.005. Por último, en 2.007 se adquiere un nuevo palio de maya bordado, confeccionado en los Talleres Peña-Luengo de Badajoz, concluyéndose así este proceso de restauración y conservación del patrimonio de la Cofradía.

 

Los Capellanes que ha tenido la Cofradía desde su refundación han sido:

  • Rvdo. Sr. D. Juan José Holgado (1.939-1.946)

  • Rvdo. Sr. D. Juan Rodríguez Sánchez (1.946-1.978)

  • Rvdo. Sr. D. Teófilo González Sánchez (1.978-2.008)

  • Rvdo. Sr. D. Nicomedes Silos Montero (2.008- … )

Los Capataces del paso de la Virgen de los que se tiene documentación escrita en el archivo de la Cofradía han sido hasta la fecha:

  • Fernando Morales-Arce Márquez de Prado (1.991-1.998)

  • Antonio Manchado Lozano (1.998-…)

Desde el año 2.006 José Calderón Núñez asiste al capataz titular como capataz de cola.

 

En la Asamblea General Ordinaria celebrada el 24 de Marzo de 2.006, a propuesta de la Junta de Gobierno, se decide distinguir a Francisco Horrillo Lozano como Hermano de Honor de la Cofradía por, según consta en el acta de dicha asamblea, “su devoción a Ntra. Sra. de los Dolores y por su trabajo desinteresado a favor de la Cofradía durante los más de sesenta años que lleva siendo sacristán”. Este nombramiento se hizo efectivo el Viernes de Dolores, día 6 de Abril de ese mismo año.